Decimotercero. Un fin de semana que él mismo había anticipado como difícil ya en Aragón, pero que en Misano adquirió los contornos de algo estructural. La frase decisiva, sin embargo, Bagnaia la pronunció casi de pasada:
«Si tuviera la moto de 2024 tendría problemas completamente distintos. Hay muchas pistas del calendario donde aún está mi récord de 2024: esa moto va más rápida no solo que yo, sino que todas las demás.»
Es una afirmación verificable. Y la verificación la confirma.
Los récords que siguen en pie con la Desmosedici GP24
| Circuito | Récord todavía vigente |
|---|---|
| Red Bull Ring | Vuelta rápida en carrera (2024) |
| Assen | Récord absoluto, vuelta rápida en carrera, pole position |
| Mugello | Vuelta rápida en carrera |
| Misano | Récord absoluto y pole (vuelta rápida suya hasta el sprint, borrada por Bezzecchi) |
| Sepang | Récord absoluto y pole position |
A ellos hay que añadir Tailandia, donde Bagnaia tenía el récord absoluto y la pole antes de que en 2025 un Bezzecchi desbordante los reescribiera.
Por qué el dato importa
Un récord aislado se explica con una ventana meteorológica favorable. Cinco repartidos en trazados de naturaleza profundamente distinta —un circuito de potencia como el Red Bull Ring, uno de fluidez como Assen, uno de pilotaje como Mugello— excluyen la casualidad. Dicen que la prestación pura de la GP24 en manos de Bagnaia era superior no solo a la que el propio piloto expresa hoy, sino también a la que expresó el Márquez de la temporada pasada: de no ser así, esos récords ya habrían sido borrados.
Cuidado con forzar la conclusión. El dato no demuestra que, con la misma moto, Bagnaia batiría a Márquez: es plausible que el resultado final fuera igualmente el mismo. Demuestra algo más acotado y, para la lectura del caso, más importante: el problema no está todo en la cabeza del piloto.
La secuencia, no la causa única
La reconstrucción más coherente tiene dos tiempos, y el orden de los factores no es indiferente. Primero se rompió el matrimonio técnico perfecto entre piloto y moto. Solo después —como consecuencia, no como detonante— se perdieron la confianza, la disposición a intentarlo, la convicción de poder lograrlo. Por ambos lados del box, además: el desgaste es recíproco, y eso lo hace difícilmente reparable dentro de la misma relación laboral.
El cuadro humano lo confirma más que cualquier telemetría. Bagnaia siguiendo la clasificación de Fórmula 1 con la mirada de quien no está allí, la palabra «humillante» usada para describir su propia forma de correr, un entorno que ha somatizado visiblemente la situación. Andrea Dovizioso sostiene que precisamente este fondo puede resultar funcional al paso a Aprilia. Es una hipótesis legítima, pero la apuesta sigue siendo enorme: tanto para Massimo Rivola como para el piloto.
Fabio Averna
